Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

04 abril 2013

Esperanza Aguirre. La Lideresa

Leyendo este libro podremos asistir a un nutrido desfile de personas y personajes endogámico, redes clientelares y un asalto a cualquier institución o propiedad pública, para aprovecharse y enriquecerse con sus recursos.
Hospitales, colegios, carreteras, televisiones públicas, cajas de ahorro, servicios de limpieza, aguas y un largo etcétera es el botín ansiado por aquellos que despotrican de lo público, pero viven a su costa saltando de cargo en cargo sin pestañear y colocando en un sinfín de intrigas a cuantos cargos directos sean posibles. La meritocracia y profesionalidad se penalizan y la mediocridad forzada por favores recibidos pretende ser el marchamo de esta clase política neoliberal (pero que vive de lo público o en en torno a él). Lo que lleva a que leamos cosas como que 68 asesores de Mariano Rajoy no tengan el graduado escolar.


Esquilmar recursos pagados con dinero público (nada es gratis puesto que los impuestos salen del bolsillo del ciudadano) es la política instaurada por Esperanza Aguirre. Políticas que hacen de la Comunidad de Madrid un territorio donde los pobres pagan cada vez más impuestos y los ricos poseen más patrimonio.
En el libro hay una panoplia completa de datos y ejemplos amenamente escritos. El sentido común del lector o lectora no harán más que confirmar la nula moralidad, escasa talla política, corto alcance programático e incluso la ignorancia mas atrevida, unidos a un afán de latrocinio, vil enriquecimiento y desprecio por cualquier tipo de ética por parte de una serie de personas reales (de carne y hueso) cuya motivación es vaciar el bolsillo del esforzado y sacrificado ciudadano y vampirizar su economía hasta dejarlo en los límites de la indigencia.



Extracto de la entrevista a Alfredo Grimaldos en Kaos en la Red publicada el 27 de agosto de 2012:

Esperanza Aguirre nos advierte que si no queremos convertirnos en Argentina, con “corralito” y con inflación del 20 o el 40 por ciento, hay que rebajar el gasto público. “Se tienen que acabar los subsidios y las subvenciones, y las mamandurrias en general”, declaró recientemente a los periodistas pidiendo “ayuda” a los ciudadanos. Usted cuenta en su libro “Esperanza Aguirre. La LidereS.A.” el saqueo al presupuesto público en busca del beneficio privado y los escándalos protagonizados, entre otros, por su mano derecha, Ignacio González, actual vicepresidente, portavoz y consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, además de secretario general del PP de Madrid. ¿Ha tenido en esta ocasión algún problema por esta denuncia?

Esperanza Aguirre abordó este asunto de forma distinta que Zaplana. Se encontraba tan “sobrada” que sólo me mandó, indirectamente, algún mensaje irónico sobre el contenido del libro, sin meterse en líos de tribunales. La política del Ejecutivo Regional encabezado por Aguirre se ha caracterizado por intentar rescatar los sectores empresariales vinculados, sobre todo, al mundo del ladrillo, que ha consistido en poner en sus manos recursos públicos y convertir en una fuente de ingresos muchos derechos básicos de los ciudadanos. Aguirre ha llegado a la feliz conclusión de que todos los servicios públicos son susceptibles de ser convertidos en negocio particular. Por ejemplo, en el ámbito de la sanidad, desde que ella llegó a la Presidencia del Gobierno autonómico, el objetivo fundamental de su política está más relacionado con el beneficio de las empresas constructoras que con la salud de los ciudadanos. En cuanto a su “mano derecha”, Ignacio González ha ido liquidando a sus propios correligionarios que le han hecho sombra, como Alfredo Prada o Granados, para quedarse él sólo con el control de la recaudación. En mi libro, cito infinidad de asuntos en los que él aparece. Ahora, el diario “El Mundo”, le está breando con el asunto de un apartamento de lujo que tiene en Málaga. Por supuesto, la cosa apesta, pero el actual ministro del Interior ha cesado al propio comisario jefe que él había nombrado, por iniciar esa investigación sobre González.

Describe en su libro a Aguirre como una aristocrática y pizpireta millonaria que actúa con aire arrabalero y maneja la Comunidad de Madrid con absoluto desparpajo para llevar a cabo un plan de destrucción de los servicios públicos básicos: sanidad, educación, privatización del Canal de Isabel II, Telemadrid. ¿Quiénes son los beneficiarios de esta gestión política?


Como ya he dicho antes, detrás de la política de Aguirre hay un plan sistemático de destrucción de los servicios básicos y de saqueo del presupuesto público en busca del beneficio privado. Amigos, correligionarios y parientes de ella se benefician de su gestión. Ha conseguido que el AVE pare en una finca de su familia, ha construido carreteras y líneas de metro con la única intención de multiplicar los beneficios de las poderosas empresas constructoras que se mueven a su alrededor y ha convertido Telemadrid en un órgano de propaganda a su exclusivo servicio.

Como en una secuencia de la película de Coppola ‘El Padrino’ (“son sólo negocios, no hay nada personal”), cuenta también en un capítulo interesantísimo la batalla entre Gallardón y Esperanza Aguirre por el control de Cajamadrid. Parece que también se dieron de “navajazos” Zaplana y Camps por situar a sus huestes en la Caja de Ahorros del Mediterráneo. ¿Son capaces los políticos de pactar con quien sea, incluidos miembros de la oposición, en contra de gentes de sus propias filas, para lograr sus fines?

En un capítulo de mi libro “La LidereS.A.”, ya adelanto la existencia de toda la basura que está saliendo ahora en Cajamadrid-Bankia. Chupaban del bote, además de los grandes partidos, que se llevan lo gordo, CCOO, UGT y hasta un sector de Izquierda Unida, ésos a los que yo llamo los “trincarrublos”. Uno de ellos, José Antonio Moral Santín, llevaba un cerro de años de consejero en Cajamadrid, con el respaldo del jefe de Izquierda Unida en Madrid, Ángel Pérez. Estos individuos se metieron en el Partido Comunista de los Pueblos de España, una escisión del PCE a principios de los años 80, cuando la URSS repartía rublos a barullo. Mientras la mayor parte de los militantes del PCPE continuó trabajando en su seno, en el momento que el bloque del Este quebró, los “trincarrublos” se colocaron en IU. Pérez, un personaje sin ningún brillo, sobrevive políticamente gracias a que controla el aparato de la organización e impide cualquier limpieza regenerativa.

Detrás de la política de Aguirre hay un plan sistemático de destrucción de los servicios básicos y de saqueo del presupuesto público en busca del beneficio privado. Amigos, correligionarios y parientes de ella se benefician de su gestión
En cuanto a la CAM, sólo un detalle, que relato con más detenimiento en mi libro sobre Zaplana. El mismo día que él firmaba la hipoteca de un piso de lujo en el Paseo de la Castellana de Madrid con la Caja de Ahorros del Mediterráneo, esa misma entidad avalaba el proyecto inmobiliario en Seseña de su amigo El Pocero. El saqueo más descarado de las cajas de ahorro. El Estado entrampa a los ciudadanos para tapar el boquete de estas entidades esquilmadas y Zaplana se lleva un millón de euros de una empresa pública que era muy rentable y se privatizó para que otros se llevaran los beneficios.

Por último, el actual Gobierno aplica por decreto ley a la ciudadanía todo tipo de recortes en sueldos, coberturas sociales y derechos. Nos dicen que no hay otra salida dada la situación de la economía española. Sin embargo, siguen sin exigir ninguna responsabilidad a quienes en estos últimos 10 años han manejado los fondos públicos para que se devuelva lo robado. Dice usted en el prólogo que, después de mover la podredumbre y tras el intercambio de cubos de basura en periodos electorales, todo vuelve al cauce pactado a través de los subterráneos consensos de la Transición. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación y que no se vayan de rositas todos los que se han llevado dinero mientras ejercían una función pública?

Gran parte de lo que tenemos ahora encima, además de lo que nos corresponde por pertenecer al sistema bancario europeo y mundial, es producto de la gran estafa que fue la “sacrosanta” Transición, que sólo sirvió para adecuar el franquismo a los nuevos tiempos. Así que, además de la sumisión a las instituciones que representan el capitalismo más depredador, nosotros tenemos el plus de la herencia fascista, muy presente en esta sociedad. La “modélica” Transición nos dejó un bipartidismo corrupto encabezado por el monarca que designó el dictador. Los ciudadanos tienen que espabilar, ser conscientes de que la casta política y los banqueros forman parte de la misma banda de atracadores, y participar activamente en la vida saliendo a la calle y organizándose. La inmoral deuda pública contraída por el Estado español a consecuencia de banqueros y políticos delincuentes no hay que pagarla. Y todos los chorizos de cuello blanco al talego y que devuelvan la pasta.

http://www.kaosenlared.net/kaos-tv/item/28791-entrevista-a-alfredo-grimaldos-periodista-de-investigación-y-autor-de-los-libros-esperanza-aguirre-la-lideresa-y-zaplana-el-brazo-incorrupto-del-pp.html